
Daniel Poveda
Pintura de acción
Óleo sobre lienzo, madera, metal, entre otros materiales usados en prácticas artísticas que se consideran convencionales, son transformados en diferentes objetos que se suelen encontrar en una mazmorra de BDSM; paletas, fustas, pecheras, inmovilizadores, máscaras.
¿Dónde está la dominatriz?
Quizá esperando en medio de una inauguración, una subasta, un impulso, un éxtasis, un deseo de compra.
El mazo cae duro una y otra vez; tres, dos, uno, ¡disfrútalo!
Aparecen entonces los ensueños empastados, veladuras húmedas, tener la obra agarrada por la garganta y hacerle exprimir hasta la última pizca de oro.
¡Dame!
La pintura es un acto de acumulación, de sedimentación, de capas que revelan y ocultan, que configuran una imagen en tensión constante entre lo que se deja ver y lo que se vela. Esta lógica pictórica no es ajena a la cultura visual contemporánea: la construcción de significado en la era de la sobreinformación funciona de manera similar, con discursos que se superponen, se solapan y se contradicen en el vasto espectro del ruido mediático.

Policromo (Paleta), oleo, madera y lienzo. 2025